Diariocrítico de México
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Emilio Chuayffet sería uno de los mejores titulares de la SEP

por Octavio Lazos Velázquez el 29/11/2012 a las 02:30 horas
La cita es con la historia: Felipe Calderón Hinojosa dejará de ser este el último minuto de este viernes 30 de noviembre de 2012 el presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. Y en una alternancia que nadie se imaginó en 2000, cuando llegó Vicente Fox al poder tras "las víboras prietas -me escondo, me escondo, dice este escribidor- y demás folclorismo que acompaña al guanajuatense, el PRI, el Partido Revolucionario Institucional -al que llegará, si otra cosa no sucede, a ser su dirigente nacional, en lugar de Pedro Joaquín Coldwell, el ex gobernador del estado de México, César Camacho Quiroz, aunque también se menciona a Ivonne Ortega, ex gobernadora de Yucatán- regresa el PRI por sus fueros a Los Pinos y a Palacio Nacional. La cima del poder político en México, en manos nuevamente de un priísta al que le honra serlo: Enrique Peña Nieto.
 
Terminó el tiempo del panista Felipe Calderón Hinojosa, quien pasará a la historia de México como un presidente preocupado por la seguridad pública del país y al que en este rubro no le salieron las cosas como él lo hubiera querido. Pero que deja un país con sólidos cimientos en materia económica, de infraestructura para el desarrollo, servicios de salud pública de calidad, en donde termina su gestión inmejorablemente al frente de la Secretaría de Educación José Angel Córdoba Villalobos. Calderón, se ha dicho ya, partirá como profesor a la prestigiada Universidad de Harvard.
 
La esposa de quien será el primer minuto de diciembre, ex presidente, doña Margarita Zavala, abogada y política ¿no participará políticamente en su partido, Acción Nacional? El planteamiento surge luego de una entrevista que le hizo la periodista Katia de Artigues y que transmitió TV 13, en donde la señora Zavala deja claro que durante el ejercicio del poder de su esposo el presidente Felipe Calderón, ella se dedicó a su trabajo en el DIF y a trabajo con la sociedad civil. Pero el caso es que ahora Calderón ya no será presidente y Margarita continúa siendo política.
 
Está por demás afirmar que la sucesión presidencial al 2018 ya empezó. Sin tapados, ni líneas, pues el presidencialismo en México ha vivido una gran transformación desde la democratización que impulsaron los priístas tal es el caso del ex presidente Carlos Salinas de Gortari y que se convirtió en alternancia con Ernesto Zedillo quien vio llegar a Vicente Fox a Los Pinos -por cierto, el ex presidente de las botas, afirmó que no sabe aún si mantendrá su militancia en el PAN y lo que le faltó decir fue que probablemente se iría a la agrupación política que preparan Manuel Espino y René Arce-, democratización que se refrendó con la llamada transición de terciopelo que protagonizaron el equipo de transición del presidente electo Enrique Peña Nieto y el mandatario constitucional en funciones, Felipe Calderón Hinojosa.
 
Dicho clima de buen entendimiento político, que es uno de los ingredientes más importantes para alcanzar las metas que necesita el país en materia de creación de más de un millón de empleos al año, elevación de los niveles reales de bienestar de la población, con más de 50 millones de compatriotas en extrema pobreza, no será tarea fácil, pero no imposible de enfrentar a la que será titular de la Secretaría de Desarrollo Social federal, Rosario Robles.
 
Y fue este contexto de tersa transición democrática entre Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, lo que posibilitará lograr el Pacto por México que se signaría este jueves en la ciudad de Querétaro, cuna de nuestra Carta Magna, de la Constitución de 1917. Y por allá iban a estar lo mismo Manlio Fabio Beltrones, Emilio Gamboa, Luis Videgaray y Miguel Angel Osorio Chong, dirigentes camerales federales los dos primeros y futuros titulares de la Secretaría de Hacienda y de Gobernación, respectivamente, quienes ofrecieron conferencia de prensa conjunta con el dirigente del PAN Gustavo Madero y muy probablemente Jesús Zambrano del PRD a fin de explicar los alcances del Pacto. Al mencionar nombres de prominentes priístas, no se puede dejar de pensar en el 2018, con todo y la institucionalidad con la que se manejan y seguramente seguirán haciéndolo.
 
En el PAN están anotados rumbo al 2018, el titular del Senado de la República, Ernesto Cordero; el gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez y es aquí en donde vuelve la pregunta respecto al destino que tenga la señora Zavala de Calderón. Ya en Estados Unidos, en donde impartirá cátedra Felipe Calderón, existe el antecedente de que un presidente político y abogado William Clinton, fue presidente del poderoso país del norte que gobierna el reelecto Barack Obama. Quien es considerado el jefe real de los demócratas en Estados Unidos, y ex presidente de la Unión Americana, está  casado con una política y abogada, que es Hillary Clinton, quien ya anunció que no irá en el próximo gobierno del presidente Obama a partir del próximo 20 de enero del 2013, pues existen claras y legítimas intenciones presidencialistas. ¿En México que ocurrirá?
 
Los traspiés de Josefina Vázquez Mota en su intención de llegar a Los Pinos y quedar en tercer lugar de la contienda electoral el 1 de julio anterior, no significa que ninguna fémina vaya a pretender llegar a Los Pinos, por lo contrario. Si gobernadores, legisladores y aún líderes de partidos políticos aspirarán a la candidatura presidencial de sus respectivos partidos políticos, no resultará nada extraño que la titular de SEDESOL, Rosario Robles, ex dirigente nacional del PRD y actualmente apartidista, no aspirase a la candidatura presidencial, desde lo que será una plataforma de excelencia.
 
Ya no hablemos de los priístas que de inicio inician la carrera con natural ventaja respecto a Rosario, sino del propio equipo de perredistas, en donde desde los próximo mandatarios de Tabasco y el Distrito Federal, Arturo Núñez Jiménez y Miguel Angel Mancera, tienen los merecimientos y capacidades suficientes que ya en el camino se encargarán de mostrar, con lo que sería el primer gobierno de alternancia de la izquierda, luego que a Andrés Manuel López Obrador, son pocos los que creen en aquello de que la tercera es la vencida, dado el desgaste que por su discurso pacifista por un lado, pero por sus posturas guerreristas en el terreno de la política, lo harán trastabillar, de nuevo.
 
Sabedor de esto, quien será ex jefe de gobierno del DF Marcelo Ebrard Casaubón, tratará de hacer todo lo posible por llegar a la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática, luego que deje el poder que le confirió el voto popular para ser jefe de Gobierno del DF, desde donde tuvo una buena gestión y en materia política supo cuáles eran sus tiempos, supo que en política la palabra es uno de los más elevados valores y así acató la encuesta que dio a López Obrador la candidatura presidencial de las izquierdas, donde no logró más que un distante segundo lugar, lejos en la preferencia electoral que favoreció con su voto el pueblo de México, al presidente electo y en unas horas más primer mandatario, Enrique Peña Nieto.
 
Gobernabilidad democrática; reformas estructurales que avancen en el Congreso, con la Reforma Política, Hacendaria y Energética que requiere México para ser un país moderno. Sin olvidarnos de la educación que es piedra angular en el desarrollo nacional. Dice el texto constitucional que es atribución única del Jefe del Ejecutivo federal, nombrar a los secretarios de despacho y a los directores de las empresas paraestatales, así como el IMSS, el ISSSTE, el INFONAVIT. En el caso de la Procuraduría General de la República, es propuesto al Senado de la República, el nombramiento hecho por el Presidente de México que hay que decir, siempre ha transitado sin ningún problema.
 
Días estos de intensa actividad política en nuestro país. En donde en cosa de horas, la gabinetitis cesará. Y el inicio del gobierno priísta de la alternancia que encabezará el presidente Enrique Peña Nieto. Gobierno federal que tiene grandes expectativas de éxito, pero que se lograrán con base, en mucho, en el equipo que lo integre. Por eso la controversia mediática que, a mi juicio insulsamente se ha desatado en torno a lo que será el nombramiento del licenciado Emilio Chuayffet Chemor a la titularidad de la Secretaría de Educación Pública.
 
Emilio, a quien conozco hace treinta y cinco años, sería uno de los mejores titulares que hayan transitado por las oficinas que lo mismo ocuparon José Vasconcelos, que Agustín Yáñez o Jesús Reyes Heroles. De quienes se ha mencionado con muchas posibilidades de integrar el próximo gabinete presidencial, sin duda que Chuayffet destaca por su experiencia política, su conocimiento de la administración pública federal.
 
Ha sido desde delegado en Benito Juárez, aquí en el DF, que presidente municipal de Toluca. Secretario de Gobernación Federal, gobernador constitucional del Estado de México -en donde fue relevado por César Camacho Quiroz, cuando Emilio llegó a la SEGOB- que legislador por mayoría -es decir, sabe lo que es ganar una elección popular y no llegar por la vía de la representación proporcional, como sucede con otros dirigentes legislativos- y fundador del Instituto Federal Electoral. Por su edad, más de sesenta años, ya no tendría aspiraciones presidenciales y ello implicaría que desde el próximo 1 de diciembre se dedicara en cuerpo y alma a lo que más necesita este país: tener una niñez y una juventud preparada, con las nuevas herramientas de la comunicación, pero con un profundo sentido nacionalista, que no implique decimonónico patrioterismo, sino amor y convicción de que México es un gran país, que puede hablarse de tú a tú con las grandes potencias del mundo, tal lo hizo Enrique Peña Nieto con Barack Obama.
 
No han sido pocos los columnistas, periodistas y "conocedores de la política a la mexicana" quienes muy probablemente oficiosamente se han querido atravesar en el nombramiento de Emilio Chuayffet al frente de la Secretaría de Educación, con el peregrino argumento de que está "peleado" con la presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación Elba Esther Gordillo Morales.
 
Emilio Chuayffet goza de cabal salud. Y lo que es mejor ni enfermo, y sí en excelente estado físico, e intelectual,  Chuayffet tiene las mejores características para hacer que luzca un gabinete de talentosos jóvenes, pero en donde la presencia de un procurador General de la República tal será el caso de Jesús Murillo Karam o de un secretario de Educación tal sería Emilio Chuayffet, traerían los mejores augurios hacia la construcción de un país con expectativas reales de positiva transformación.
 
Nada tendría que opinar respecto a si es o no el nuevo titular de educación pública federal, Emilio Chuayffet, si la determinación presidencial va en ese sentido, la dirigente nacional vitalicia del SNTE -ella sí enferma, me comentan en los mejores niveles de información que existen en este país- Elba Esther Gordillo, cuando el trabajo de ella es el de velar por los intereses g-r-e-m-i-a-l-e-s de los que afirma son sus representados y que están en el orden de más de un millón de profesores de educación básica, primaria y media en nuestro país.
 
Mucho es el trabajo de Gordillo, para que oficiosos escribidores le quieran atribuir que ella "se opone" a la designación presidencial de un titular de Educación. El poder fáctico del que estaríamos hablando sería de inconmensurables proporciones y sin lugar a dudas, en nada beneficiaría la necesaria consolidación democrática que en los rubros de la política, la economía y el manejo del área social requiere nuestro país.
 
Si Elba Esther quisiera poner secretario de educación -hablan algunos del titular de esa cartera en el estado de Puebla-, pues que entonces primero se postule a la primera magistratura del país el próximo 2018, luego que gane las elecciones que sin ser magos se antojan de lo más peleadas, por la cantidad y calidad de los contendientes que sin querer o aun mejor, queriéndolo se han inscrito ya en el esta justa por la sucesión presidencial, que se resolverá en tan sólo 5 años no lo olvidemos.
 
Así que no se equivoque Elba Esther Gordillo. Una cosa es ser poderosa dirigente sindical y hasta dueña de la franquicia del llamado Partido "Nueva Alianza" y otra muy diferente es hacer política en la administración pública federal, en el Congreso de la Unión o de alguna de las entidades federativas del país, en donde se forman los auténticos cuadros que, apoyados con formación académica y natural sentido de lo que es el trabajo político, pueden sacar a este país del ancestral retraso que no debe seguir siendo una de las principales causas de nuestra posibilidad para despegar al nivel de las grandes potencias. Pues recursos naturales, humanos, infraestructura y demás elementos existen, siempre y cuando, no existan cacicazgos que tuviesen la fuerza necesaria de oponerse a una determinación presidencial para designar a uno de sus más importantes secretarios de Estado, y en este caso, el titular de Educación Pública federal.
 
e-mail: lazosv4@yahoo.com.mx
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