Republicano Romney aún puede ganar, pero no será fácil
por el 21/09/2012 a las 02:33 horas
Las
últimas semanas no han sido buenas para el contendor presidencial republicano
Mitt Romney.
Una
convención republicana sin mayor brillo, una respuesta improvisada ante el
descontento en Oriente Medio, informes de discordias dentro de su campaña y un
video grabado en secreto que muestra a Romney burlándose de un 47 por ciento de
los votantes estadounidenses, han afectado a su equipo.
Por
eso, muchos republicanos temen un desastre en las elecciones del 6 de
noviembre. Pero hay más.
El
presidente demócrata Barack Obama ha logrado una leve ventaja sobre Romney en
los sondeos nacionales y nuevas encuestas indican que Obama tiene una ventaja
significativa donde más importa: en los estados de Ohio, Virginia y Florida,
los más codiciados de nueve estados políticamente divididos, o
"indecisos", que son cruciales para conseguir los 270 votos
electorales necesarios para ganar la Casa Blanca.
Entonces,
a siete semanas de las elecciones ¿ya se acabó todo para Mitt Romney?
Todavía
no. Pese a una serie de deslices y muchos cuestionamientos sobre su campaña,
Romney continúa muy cerca de Obama.
El
ex gobernador del estado de Massachusetts aún tiene tiempo para cambiar la
trayectoria de la carrera electora, pese a que no ha mostrado la capacidad de
hacerlo en los últimos meses, cuando ha presentado a Obama como un fracaso a la
hora de impulsar a la vacilante economía.
Habrá
tres debates presidenciales en octubre y Romney -quien el mes pasado suavizó su
agenda de campaña para dedicar tiempo a practicar para los debates- claramente
está apuntando a los duelos con Obama como una oportunidad de mostrar a los
estadounidenses que está mejor preparado para arreglar las cosas.
Obama
continúa vulnerable debido a una tasa de desempleo persistentemente alta de un
8,1 por ciento, a un débil crecimiento económico y a grandes mayorías de
votantes que creen que Estados Unidos está en mal camino.
"Romney
acaba de salir de uno de los peores meses en política presidencial en la
historia reciente y está sosteniéndose ahí", comentó el estratega
republicano Rich Galen.
"Si
yo fuera uno de los chicos de Obama en Chicago, estaría pensando: '¿Qué se
necesita para deshacerse de este tipo? No se irá", agregó.
Romney
aún enfrenta enormes desafíos.
Sondeos
indican que la mayoría de los estadounidenses estiman que Obama atiende a sus
preocupaciones mejor que Romney, un ex ejecutivo de una firma de inversiones
privadas con una fortuna estimada de hasta 250 millones de dólares.
Una
convención republicana dedicada a humanizar a Romney parece no haber tenido un
efecto duradero sobre los votantes.
Un
video en el que Romney denigra a los partidarios de Obama, afirmando que no
pagan impuestos a la renta y que viven de las dádivas del Gobierno, reforzó el
mensaje de los demócratas de que Romney es un tipo rico y alejado de la
realidad de la gente corriente.
ROMNEY
DEBE SUAVIZAR IMAGEN
Para
tener cualquier esperanza de derrotar a Obama, Romney debe proyectar una imagen
más cálida, afirman analistas.
Romney
parecía tratar de hacer eso el miércoles en Florida, donde suavizó su tono
sobre la reforma de salud de Obama y sobre la inmigración ilegal.
"La
pregunta para Romney es si puede hacer lo que hasta ahora no ha logrado, que es
dar un vuelco a su imagen personal y hacer que la gente se sienta más cómoda
con él", declaró el encuestador Andrew Kohut del Pew Research Center.
Un
sondeo de Reuters/Ipsos esta semana mostró que más de un 40 por ciento de los
votantes ven a Romney en forma menos favorable tres ver el video del "47
por ciento".
"El
carisma de Romney aún no es grandioso. La gente no lo ve creíble, no es visto
como empático. Tiene que hallar un modo de superar todo eso", explicó
Kohut.
El
jueves, el promedio de Real Clear Politics de sondeos nacionales le dio a Obama
una ventaja de 3,1 puntos porcentuales sobre Romney, mientras que el sondeo de
seguimiento diario Rasmussen muestra a Obama con una ventaja de 2 puntos. Otra
encuesta de Gallup muestra a ambos candidatos empatados.
El
sondeo de seguimiento diario Reuters/Ipsos mostraba el jueves a Obama liderando
la carrera con un 48 por ciento frente a un 43 por ciento de Romney. Una
encuesta de Pew daba a Obama una ventaja de 8 puntos, un 51 por ciento frente a
un 43 por ciento, mientras que un sondeo de NBC/Wall Street Journal arrojó un
50 por ciento para Obama y un 45 por ciento para Romney.
Obama
también lidera en ocho de los nueve estados más competitivos, lo que le da más
opciones para conseguir los 270 votos electorales. El mandatario podría
sobrevivir una derrota en Ohio o Florida -o incluso en ambos-, pero perder en
cualquiera de esos estados sería desastroso para Romney.